El emotivo mensaje del hijo de 'Bambuco' Samper a los participantes en el Nacional Infantil 2021

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Fecha de Publicación:     9 de Noviembre de 2021

El espíritu de fraternidad, compañerismo y honestidad que encierra el Campeonato Nacional Infantil se debe, en buena medida, en homenaje a quien le dio su nombre, el mítico Enrique 'Bambuco' Samper. Múltiple campeón de torneos y abiertos, el bogotano pasó a ser una leyenda del golf colombiano, al margen de su nutrido palmarés, por la estirpe de hombre honesto y baluarte de enormes valores deportivos. 

Viene siendo costumbre desde hace varios años que la Federación Colombiana de Golf honre su memoria en las inauguraciones del Nacional Infantil junto a su hijo, don Carlos Enrique, quien en esta edición 2021 del certamen compartió con los participantes unas sentidas palabras que calaron profundo en los pequeños golfistas, sus padres, abuelos y profesores. 

A continuación compartimos dicho discurso, con el ánimo de homenajear al gran 'Bambuco' Samper, y recordar su enorme legado:

"Bienvenidos al Campeonato Nacional Infantil 'Copa Enrique Bambuco Samper'. Ustedes se preguntarán por qué esta copa tiene ese nombre tan extraño. Deseo contarles algo de la historia de este señor apodado 'Bambuco' Samper.

Se cumplirán 100 años, el año entrante, cuando un joven, como ustedes, se iniciaba en el golf, un deporte bastante extraño, traído desde Inglaterra por mi abuelo, Joaquín Samper. Él, quien estaba comprando un sombrero en un almacén en Londres, se encontró con un señor quien hacia unos movimientos muy extraños con un paraguas. A esos movimientos el señor le dijo se llamaba 'swing' de golf. Pero, ¿qué era eso? Para conocer que eran esos movimientos raros, invito a mi abuelo a un campo de golf en las afueras de Londres, o sea, a un potrero. En esa época no existían las cortadoras de fairways o greens, solamente vacas, chivos y ovejas que se comían el pasto para mantener el campo en maravillosas condiciones. Los tacos, llamados mazos, y las bolas, tampoco eran conocidas como las conocemos hoy en día, Titleist, Callaway etc. Solamente había una fábrica que las hacía con un producto, similar al caucho, que se llamaba gutapercha. A ese producto le pegaban plumas para que de esa forma las bolas avanzaran lo que se necesitaba. Un muy buen drive, de la época debería avanzar unas 50 o 100 yardas. Imagínense una bola llena de plumas que tanto puede avanzar. Los greens tampoco eran como los conocemos hoy. Eran casi igual a los fairways, mismo pasto y en alguna parte un hoyo con una bandera. Recuerden que les estoy contando la historia de como era el golf hace 100 años, o mas. 

Antes de 1916, aproximadamente, mi abuelo, Joaquín Samper, resolvió volver a Bogotá cargado de unas bolas de plumas y uno mazos, tacos hechos de madera y hierro y con nombres muy extraños, ya que no era como hoy, hierro 5,6 7 y drive, madera tres o cinco, y mucho menos híbridos. Existían el Brasie, que era equivalente a la madera 2. Spoon que era equivalente a la madera 3 o 5. Baffie, equivalente a la madera 4. Cleek era el equivalente al hierro 1, un palo casi imposible de golpear, y como dijo una vez Lee Trevino, uno de los mejores jugadores de la historia, “ni siquiera Dios le pega a un hierro 1”. Todos estos nombre extraños fueron cambiando a través de los años y por eso hoy tenemos nuestras talegas con hierros y maderas y algunos con un hibrido. Y ni que hablar del putt. Era un instrumento raro y nada comparable con lo que tenemos en nuestras talegas hoy en día. Incluso servía para que pudiera pasar por encima de la bola que estaba delante de la suya, pues tenia una pequeña inclinación, en esa época las bolas no se marcaban para dar paso al que le tocaba el turno. Aquí vale la pena hacerles un comentario: ¿Por qué se juegan 18 hoyos de golf, y no más, y no menos? Dice la historia que una botella de whisky tiene 18 tragos y como ellos al finalizar cada hoyo se tomaban uno, cuando se acababa la botella por consiguiente se acababa el juego. Y así quedo establecido. Son 18 hoyos únicamente.

Una vez llego mi abuelo, Joaquín Samper, a Bogotá con sus bolas llenas de plumas y unos tacos todos raros, convenció a unos amigos y con ellos iniciaron el primer campo de golf de Colombia en una zona llamada La Magdalena, cerca a la carrera 15 con calle 40, así nació el Country Club de Bogotá. Compraron un potrero y siguiendo las normas inglesas, metieron un poco de vacas y chivos para que les cortaran el pasto y así poder darle forma a los fairways y greens. Cuenta la historia que había que usar el wedge para hacer a un lado y poder tacar lo que las vacas y chivos hacían en los fairways.

Posteriormente se da inicio a los primeros torneos de golf en Colombia, especialmente en el Country Club de Bogotá, y es así como nace en el año de 1921, lo que se llamo “Campeonato Nacional de Menores”, y un niño como ustedes, o sea mi papá, de 11 o 12 años, empezó a jugar golf y en 1922 se gano su primer torneo de menores. Ese primer trofeo lo tengo guardado en un sitio muy especial en mi biblioteca. Ese niño que gano su primer torneo de menores en 1922 se llamaba Enrique Samper, y posteriormente sus amigos lo bautizaron, después de una fiesta, 'Bambuco'. A partir de ese momento siempre lo identificaron como Enrique 'Bambuco' Samper. Fue un gran golfista y en su historia aparecen mas de 250 trofeos y torneos ganados a través de su vida. Jugó un gran golf por toda Sudamérica y parte de Estados Unidos.

Aparte de ser una gran persona, tuvo algo que para un deportista, como lo son ustedes es muy valioso: tener grandes virtudes y cualidades. Y aprovecho estos momentos para recordarles algunas: A un niño que juega golf se le enseña que la competencia es con él mismo. Que para tener buenos resultados debe prepararse. Que llegara tan lejos como este dispuesto a hacerlo. Que nadie jugará por él. Que es el único responsable de sus decisiones. Que en algunas ocasiones las cosas no saldrán como lo espera. Que cada golpe que dé, cuenta. Que no siempre ganará. Que no debe darse por vencido hasta que el juego termine. Que hay que seguir las reglas. Que la honestidad es parte de este juego. Que la vida se disfruta más cuando se está con sus amigos. Y lo mas importante, que al final del día hay historias que contar. La mía, es que llevo algo mas de 70 años de estar jugando este maravilloso deporte y jamás he hecho una trampa, y gracias a ese comportamiento he completado mas de 120 trofeos.

La Federación Colombiana de Golf ha honrado la memoria de mi papá con este bello torneo que esta a punto de comenzar. Él estaría muy orgulloso de estar aquí viéndolos jugar. Gracias a todos ustedes por participar y ser parte de este gran evento. Van a empezar a jugar y gozar del golf a partir de mañana y por eso debe reinar la educación, la honestidad, el cumplimiento de las reglas, y la camaradería entre ustedes. Jueguen su mejor golf y demuestren que son seres humanos extraordinarios. Algunos triunfarán y otros no lo harán, pero recuerden que al final todos serán ganadores. Gracias y que disfruten este gran campeonato".


CARLOS ENRIQUE SAMPER







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